Fabricado en San Luis por la empresa Coradir, tiene un motor eléctrico de 4,5kW y puede recorrer hasta 100 kilómetros con una carga de batería. Está homologado para cuatro pasajeros y se enchufa como un electrodoméstico.

Es un modelo netamente urbano desarrollado y producido en San Luis por la empresa Coradir S.A, dedicada a equipos electrónicos e informáticos, servicios de Internet, integración de sistemas y desarrollo de software a medida. Los orígenes de este autito (de ahí el “Tito”) se remontan a 2018, como una plataforma tecnológica a disposición de cualquier fabricante. “Como tal, no prosperó y por eso decidimos armar una estructura en la cual probarla”, comenta Juan Manuel Baretto, presidente de la firma. Su desarrollo se inició en 2020, durante la época más cruda de la pandemia y en el segundo semestre de 2021 se produjeron las primeras unidades que, como vehículos demo, fueron destinadas a la red de concesionarios. Finalmente, en enero pasado se puso en marcha la producción en serie.

¿Qué es y cómo es Tito?

Coradir produce hoy 80 unidades por mes y quiere alcanzar las 200.

Técnicamente es un tres puertas de 2,83 m de largo por 1,50 de ancho y 1,56 de alto, homologado con cuatro plazas y construido con carrocería de chapa. Está dotado de un motor eléctrico que entrega 4.5 kWh de potencia, el equivalente a unos 6,12 CV, que recibe energía de una batería de litio-ferrofosfato colocada debajo del piso, con una capacidad de 8 kWh. Esta cifra le permite –según el fabricante- recorrer alrededor de 100 kilómetros hasta la próxima recarga, que se logra enchufándolo a un toma doméstico de 220V como cualquier artefacto del hogar y se completa en un lapso de entre 6 y 8 horas, más allá de que también permite cargas parciales. Se vende con el cable para enchufarlo, la tracción es a las ruedas traseras y la ficha técnica indica una velocidad final de 65 km/h.

En su interior tiene la dotación de confort necesaria como para que el uso diario sea lo más amigable posible. Su presentación es similar a la de un auto convencional, más bien sencilla y con algunos sectores con terminaciones algo rústicas y mejorables. Lo cierto es que la unidad probada corresponde a esa primera tanda de producción y -según el propio directivo-luego se le fueron haciendo ajustes y mejoras. Tiene volante multifunción para audio y teléfono, levantavidrios eléctricos, apertura remota de puertas, aire acondicionado (opcional), y pantalla multimedia táctil con radio AM/FM, reproductor MP3, cámara de retroceso, Bluetooth, entrada USB y sensores de estacionamiento.

Fuente La Nación

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