Como ya sabemos, la economía se torna inestable por la suba de precios de manera constante. Esto también repercute en el Gobierno local en diferentes temas.

El intendente Javier Martínez dijo que a pesar de estos inconvenientes por ahora todo trasciende según lo proyectado pero es evidente la falta de insumos para algunas áreas.

Según Martínez, este proceso inflacionario «impacta de manera directa en las arcas municipales, siempre atendiendo las variaciones que resultan de la comparación pero que permiten un mayor entendimiento». Además, este aumento de los precios viene repercutiendo en las cuestiones diarias al punto que se encendieron las alarmas porque, además se subir los costos constantemente, en muchos casos no se consiguen insumos elementales para el trabajo de las áreas de servicios públicos.

«Estamos en un momento delicado para nuestra economía, se nos complican cosas del día a día como, por ejemplo, la reposición de neumáticos para los vehículos afectados en trabajos prioritarios. O bien hay dificultades en arreglos que son necesarios para seguir con la estructura general de nuestras áreas», destacó el intendente a otro medio.

El jefe comunal destacó ue no son tiempos fáciles para decidir grandes obras porque la inflación está «carcomiendo» los acuerdos que se fueron dando con las empresas que se adjudicaron distintos proyectos.

Por otra parte, comentó que esta situación se da en varios casos y reconoce el compromiso de quienes siguen adelante con los trabajos respetando los procesos licitatorios que se firmaron tiempo atrás, a pesar de las actualizaciones de sus costos. «Tanto para los programas más grandes como en los más chicos, que son los que tenemos que licitar en los municipios, hay complicaciones reales».

También hizo énfasis en que «La obra de cordón cuneta las hacen empresas de la cuidad y no podemos dejarlas sin pagos porque no tienen ‘espalda’ para eso. Pasa lo mismo cuando tenemos que reparar el motor de un camión o una máquina de la Secretaría de Servicios Públicos. El tallerista o quienes nos suministran los repuestos deben cobrar rápido, no podemos retener los fondos porque seguramente cuando quieran reponer la mercadería ni siquiera lleguen a cubrir los costos, con suerte perderán la ganancia y así no funciona. Son vecinos nuestros, comerciantes que con muchísimo esfuerzo trabajan por la ciudad y debemos respetar al máximo a nuestros proveedores en general».

En referencia al ámbito provincial dijo que al momento de plantear pagos que giran desde la Provincia, por las demoras y por los innumerables requisitos que suelen pedir, calculan que más de un 30 por ciento de los fondos que reciben se pierden porque es una batalla contra la inflación que siempre termina en derrota.

  

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