El joven de 25 años que ingresó a la comisaría aseguró inicialmente que drogó a la niña con burundanga, la quemó y que las cenizas las arrojó por el inodoro del baño de su casa. La familia pidió que «no saquen conclusiones anticipadas» porque es «muy doloroso».

La fiscal puntana Virginia Palacios aseguró este jueves que ni bien le informaron que un hombre se presentó en la comisaría para auto incriminarse por la muerte de Guadalupe Lucero, la niña que desapareció hace poco más de un año en San Luis, ordenó resguardar la zona señalada y le dio aviso al fiscal federal Cristian Rachid, quien lleva adelante la investigación.

«No se hizo ningún rastrillaje, ni excavación, solo se ordenó resguardar con la anuencia del fiscal federal el perímetro de la zona. Se trazaron tres perímetros, uno en la calle Paraíso, en la subida; otro en la calle subsiguiente donde termina el asfalto; y otro que hizo Gendarmería en la localidad de Estancia Grande», explicó la fiscal en una conferencia de prensa ofrecida en la capital provincial.

La fiscal contó que supo que «un joven se presentó y se autoincriminó por la muerte de Guadalupe Lucero» cuando recibió ayer una comunicación del personal policial de la comisaría segunda.

«No puedo brindar detalles, pero me parece importante informar que tanto el Dr. (Emanuel) Sastre (también fiscal) como yo, al recibir la noticia, inmediatamente fuimos a la comisaria para tener una aproximación de la entidad de los que no estaban informando, e inmediatamente nos pusimos en contacto con el Dr Rachid», explicó, y agregó que, en la dependencia policial, tomaron «medidas preliminares».

Entre ellas, se entrevistó a la madre del hombre que dijo haber matado a Guadalupe, quien aseguró que «el chico tenía una patología psiquiátrica» y se ordenó «el resguardo de la zona» indicada por el joven.

«Me pareció importante que se resguarde la zona. Yo empecé a tomar declaración a las 20 y, a las 21:50, cuando salimos estaba toda la prensa (afuera). Por eso, consideré que era imprescindible resguardar el lugar hasta que tomara intervención Gendarmería. Me quedé hasta que llegó la fuerza federal tras el pedido del Dr. Rachid», precisó Palacios.

Con respecto a la superposición de la investigación con la jurisdicción federal, sostuvo: «Yo no quiero invadir al Dr. Rachid. Solo recibimos un relato, pensamos que tenía premura y que nunca ningún dato se podía desestimar».

«Yo no soy medica legista o psiquiátrica, pero estaba persona presenta un problema psiquiátrico y eso lo avala un certificado médico. Incluso, su médica dijo que había tenido un brote. Yo no lo puedo evaluar; eso lo hará (el juez) Rachid», insistió.

En ese sentido, la fiscal relató que tuvo un primer llamado con el fiscal federal a las 19.52 y, «desde el minuto uno, establecimos comunicaciones».

«Le dije que iba a permanecer en el lugar hasta que se presentara Gendarmería y se vallara el lugar», indicó.

«No quiero ser antipática, no me quiero anticipar; sé que hay superposición de una jurisdicción sobre otra. Nos hemos manejado con mucho respeto, incluso cuando la causa estaba en la provincia, en una transición, tuvimos comunicación para respetar el accionar de cada uno», agregó sobre el episodio ocurrido en las últimas horas.

En relación al curso de la causa sobre la desaparición de la niña en la puerta de casa en el barrio 544 Viviendas el 14 de junio del 2021, afirmó que «fue una investigación muy fuerte, se analizaron y se investigaron muchísimas líneas».

«Obvio que uno puede tener falencias, pero hicimos hasta lo imposible», completó la fiscal Virginia Palacios.

«Una de líneas investigativas era la posibilidad de que fuera un arrebato de una persona, una persona pedófila que hubiera terminado en un abuso sexual y muerte; para ello se hizo una recorrida casa por casa en busca de personas con alguna patología, se las contactó, se las entrevistó», añadió.

Además, dijo que la causa Guadalupe tuvo «sucesos o estas operaciones que ocurrían hasta 3 o 4 veces por día, teníamos situaciones de muchísimo estrés».

«Entraba información, por ejemplo, que en la localidad bonaerense de Guernica aparecía algún dato, teníamos que mandar a la policía y cuando llegaban estaba toda la policía bonaerense porque antes entro por una UFI, cada llamado que ingreso al 911 se analizó, cada hipótesis se analizó», concluyó.

Fuente Télam

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.