Desde hace mucho tiempo Pergamino viene trabajando en lo que respecta al desarrollo de programas para brindar soluciones a la problemática de los residuos en general dado que cuando no son gestionados adecuadamente provocan impactos negativos en el ambiente, tanto en el suelo, como el aire y también en el agua.

Si bien el manejo integral de los desechos domiciliarios está a cargo del Gobierno local, es evidente que son los ciudadanos los que también deben comprometerse en este sentido ya que no sirven de nada las intervenciones municipales si no existe la participación de los vecinos. En este sentido, también es preocupante la presencia de nuevos focos contaminantes de basura a cielo abierto y esto sucede por lo general en las afueras de nuestra ciudad, aunque la realidad indica que en cualquier terreno baldío se depositan residuos.

«Es importante saber que como ciudadanos podemos ir a arrojar residuos a la planta de tratamiento para que no lo hagamos en lugares que no corresponde», indicó en el inicio de la nota Valeria Pereyra, del área local de Ambiente, Seguridad e Higiene; «los pasos que se vienen dando en materia de basura siguen siendo firmes en nuestro Partido pero todavía nos encontramos con gente que no entiende la importancia y ¿a dónde queremos llegar?, a ‘enterrar lo menos posible para recuperar cada día más materiales», manifestó la funcionaria. 

«Y así llegará el día en que recuperemos gran parte de los residuos que se generan con separación y recuperación tanto de los orgánicos, convirtiéndolos en abono, como así también los inorgánicos, con la separación en las campanas de colores», explicó Pereyra. 

– Respecto a la separación en las campanas de colores ¿están teniendo problemas por comportamientos inadecuados? 

-¿Pareciera difícil de comprender que a esta altura sigamos repitiendo lo mismo sobre estas campanas de colores? Pero no; y eso nos preocupara ya que los recipientes están ubicados en la ciudad y algunos pueblos, donde la gente puede depositar los residuos reciclables; en la de color azul se coloca el papel y cartón; en las amarillas hay que dejar los plásticos no PET, el vidrio, latas y aluminio; mientras que en las naranja van las botellas PET de envases de agua, gaseosa, soda y lavandina, que posteriormente se les entregan al Taller Protegido para su preparación y posterior envío a un centro para el tratamiento y reciclado final. 

Pero mucho allá de lo que hagamos con esta entidad en particular, el resto de los desechos que deben dejarse en las otras campanas son también incorporados a un círculo laboral porque se los otorgamos a la Cooperativa de Recuperadores Urbanos que tiene Pergamino, y justamente es acá donde se evidencian muchos hechos que impiden el normal proceso de la recuperación. 

– En general los problemas se originan con la colocación equivocada de los residuos, que muchas veces resulta que fueran acciones intencionales…

– Residuos mal clasificados (equivocación de colores) pero, además, se evidencian situaciones desagradables que ya son consideradas vandalismo; como arrojar animales muertos, pañales usados y rotos, usar las campanas de baño, extraer los residuos clasificados que las personas ya separaron en las campanas y desparramarlos dentro de las mismas o en la vía pública. Sinceramente todas estas cosas repercuten en las instituciones y organizaciones que recuperan estos materiales ya que lo hacen con mucho esfuerzo y fundamentalmente como medio de vida. 

En este sentido, pedimos a todos ser más responsables a la hora de depositar los materiales en las campanas, reitero que es muy difícil de creer que luego de tantos años todavía no se sepa dónde va cada cosa y si no tomamos consciencia en Pergamino tal vez no podamos reducir las 110 toneladas de basura que se producen todos los días.

Por Vanesa

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