El plan es impulsado por el sindicalista Roberto Pianelli, secretario General de Metrodelegados. Qué otros proyectos se impulsan en el Congreso. Apuntan  los beneficios para la salud y el crecimiento del mercado laboral.

La pandemia del coronavirus y las nuevas modalidades de trabajo han puesto sobre la mesa la discusión de la reducción de la jornada laboral en Argentina y en el mundo. Actualmente, hay dos proyectos en el Congreso que persiguen dicho objetivo: por un lado está el de Claudia Ormaechea, diputada del Frente de Todos y dirigente de la Asociación Bancaria, y el de Hugo Yasky, legislador también del oficialismo y secretario general de la CTA. Todas las iniciativas buscan mejorar la calidad de vida de los trabajadores a tiempo de generar una mejor distribución del empleo, creando nuevos puestos de trabajo.

El secretario de salud laboral de la CTA Nacional y secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro, Roberto «Beto» Pianelli, sostuvo que es necesario llevar la jornada laboral a 30 horas distribuidas en 4 días por semana

«En Argentina hay muchísimos compatriotas que no tienen trabajo, además los avances tecnológicos han acelerado la forma de producir mercancía y servicios. Si este no es el momento de discutir la reducción de la jornada laboral no se cuándo será», expresó.

En ese sentido, Pianelli sostuvo que la reducción de las horas del trabajo generarían nuevos puestos de trabajo. «Si no distribuimos las horas de trabajo generas una sociedad de incluidos y una sociedad de excluidos». 

Además, agregó que se necesita una «sociedad más justa, que empieza por distribuir su trabajo existente. Para eso hay que reducir la jornada». Además, sostuvo que reducir la jornada mejoraría la calidad de vida de los trabajadores, bajaría los niveles de polución y de transporte y potenciaria la recreación y a los sectores de turismo.

Por otro lado, el representante de los trabajadores del subte sostuvo que las innovaciones tecnológicas hicieron que las sociedades produzcan servicios y mercancías con menor tiempo de trabajo pero señaló que eso no redujo su valor. 

«Los servicios y mercancias mantienen su valor histórico generando que haya mayor acumulación de riqueza para las patronales. Por eso hoy vemos esas fortunas inimaginables donde pocas personas han acumulado mucha fortuna», indicó.

Al ser consultado por la oposición patronal a esta iniciativa, Pianelli manifestó que el empresariado argentino se caracteriza por ser muy reaccionario. «Prefieren perder plata a perder autoridad. Nunca toleraron que los trabajadores adquieran protagonismo y poder».

Los proyectos en el Congreso

En el país, donde el tope de horas de trabajo a la semana es de 48 horas, hay en curso dos proyectos para reducir la jornada laboral:

  • El de la diputada del Frente de Todos y dirigente de la Asociación Bancaria Claudia Ormaechea, que propone una jornada máxima de 6 horas y un tope de 36 horas semanales.
  • El del legislador también del oficialismo y secretario general de la CTA, Hugo Yasky, que propone una semana laboral con un máximo de 8 horas diarias y no más de cuarenta horas semanales.

Semana laboral de cuatro días: los casos de Bélgica, Islandia y España

En febrero del 2022 el gobierno de Belgica anunció una reforma laboral que incluye la posibilidad de reducir la jornada laboral a cuatro días por semana. La noticia fue presentada como una oportunidad de dar mayor libertad a los trabajadores. 

El proyecto que deberá ser aprobado por el Parlament contempla que cada trabajador podrá elegir concentrar sus 40 horas semanales en cuatro días o podrá optar por un régimen semanal variable, trabajando más horas una semana y teniendo más tiempo libre a la siguiente.

El caso de España, uno de los primeros países en hablar de semana de cuatro días, el proyecto apunta es a reducir las horas de trabajo. «Trabajar 10 horas diarias para librar un día es un atentado a la conciliación y a la calidad de vida. Han ido por el camino contrario», señaló el diputado español Íñigo Errejón, impulsor del proyecto en su país.

En Islandia la reducción de la jornada laboral ya es un hecho. Entre 2019 y 2021, el 86 por ciento de los trabajadores islandeses adhirió a ese régimen con un notable aumento en los indicadores de bienestar y productividad.

Fuente Pagina 12

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.